sábado, 30 de noviembre de 2013

No pudo permitírselo. Y ese fue su peor error.
Ojalá, algún día alguien pueda hacerlo por el y permitirse brillar tal y como lo hubiera hecho.

domingo, 24 de noviembre de 2013

No se trata de sobrevivir sino de vivir.  La vida es eso que pasa mientras él esta estancado en si mismo, es eso que sucede en la calle, cosas buenas y cosas malas, la vida es aquello que lastima y salva, lo que te hace recordar momentos y situaciones y al mismo tiempo, no querés saber nada. 

El día que se dio cuenta que sobrevivir no es lo mismo que vivir, dejó de mirar su ombligo y salio a la calle, desgastando sus jeans,  sus zapatillas, sus manos, su honor. Pensó que nunca tendría la oportunidad de vivir su propia aventura y sin embargo lo hizo, pensó que nunca se iba a enamorar y un verano vivió la historia más apasionada de todas junto a una joven que nunca más volvió a ver. 

Pero se cayó. Fuerte. Casi como si hubieran roto el frágil cristal que lo dividía del mundo real. Se prometió a si mismo no volver a salir de su caparazón, a no sufrir, pero... ¿Cómo se puede estar fuera de todo ese mundo maravilloso que había construido? una parte de él la quería de vuelta, otra quería quedarse en la comodidad de su habitación escuchando con oídos sordos la música, mirando sin mirar, congelando su corazón hasta que solo quedar aun hueco. Lo vio todo luego de que su felicidad se esfumó, y debió haber sabido que en realidad, no todo es lo que parece, ella no volvería, ni sus recuerdos tampoco. Su optimismo ciego se derrumbó cuando se dio cuenta que la gente te da amor y luego te lo saca sin mas. No lo entendió.  
Quería de vuelta la vida que se le había derrumbado, paso por paso. Día por día. acontecimiento por acontecimiento. 
Y de repente... 
de repente...  


Supo cual era su lugar.